Borja Iglesias, un currante al servicio del gol

27 de noviembre de 2014
Foto: Marta Vigo
"Sin gol no hay fútbol", "Goles son amores"... Muchas son las frases con las que se intenta definir la idiosincrasia de un delantero. El jugador sobre el que recae en numerosas ocasiones la responsabilidad sobre el devenir del equipo, quién recibe todas las miradas del espectador y al que se le observa con lupa en los momentos de penumbra. Son el termómetro perfecto del equipo, y sus buenas rachas normalmente conllevan una buena situación deportiva del conjunto.

Foto: Amanda Estévez
Hoy pasa por El Rincón de Berto el delantero Borja Iglesias, un jugador que sin duda está viviendo un momento de dulce desde que fichó en el verano de 2013 por el Celta B. Afronta una nueva temporada con ilusión, en la que ya acumula cinco goles y otras tantas asistencias, buena muestra de otra de las grandes frases del mundo del balompié: "El fútbol es un estado de ánimo".

Borja Iglesias Quintás (Santiago de Compostela, 17/01/1993) comenzó a dar patadas a un balón en su colegio a los cinco años, cuando se inscribió a fútbol sala como actividad extraescolar. Pronto decidió que el fútbol sería su gran reto, tras enrolarse en las filas del Rosalía de Castro, club que posteriormente pasó a ser el Santiago de Compostela CF.

En el club santiagués fue subiendo categorías hasta infantiles. En su ultimo año anotó 39 goles en Liga, que le sirvieron para acudir al Campeonato de España con la Selección Gallega. Sus grandes actuaciones en el torneo llamaron la atención de los técnicos del Valencia CF, que le hicieron una propuesta para recalar en la cantera de la ciudad del Turia. A pesar de su corta edad, Borja emigró al levante español para vivir una oportunidad muy provechosa para él.

En el club che militó durante tres campañas: los dos años en Cadetes y el primer año como Juvenil, anotando respectivamente 14, 19 y 16 tantos en cada una de las temporadas.

Su faceta goleadora llamó la atención del Villarreal CF. Borja disputó su primera temporada en Juvenil División de Honor en el CD Roda, un club vinculado al conjunto amarillo, y que juega en las mismas instalaciones. Finalizó la temporada con un total de 15 dianas que servían al CD Roda para quedar en 5ª posición.

Sus dos años en el equipo castellonense fueron magníficos. En su última temporada como Juvenil rompió todos sus récords, logrando anotar 32 tantos, siendo el segundo máximo goleador de todos los grupos de JDH. Una gran temporada que le sirvió para militar la siguiente campaña en el Villarreal C de Tercera División, donde continuó goleando: 11 tantos anotó en el mini-submarino amarillo.

El Celta se fijó en Borja Iglesias en verano de 2013, quién llegó a un filial renovado con la tarea de ayudar al equipo a mantener la categoría. Su primera vuelta fue positiva, teniendo en cuenta que era su primera toma de contacto con la Segunda B. Sin embargo, en la segunda vuelta su rendimiento fue magnífico, anotando un total de siete goles y siendo uno de los pilares del Celta B en el tramo final de la temporada.

A pesar del descenso matemático de categoría, el verano pasado el delantero santiagués recibió dos grandes noticias. La primera de ellas fue la de su renovación con el Celta por dos temporadas más tres opcionales. Una renovación que se anunciaba tan sólo una semana después de que el club vigués compraba plaza en Segunda B para el filial.

Un trabajador al servicio del gol

Foto: Amanda Estévez
Borja Iglesias ha progresado magnfícamente desde que llegó a Vigo. En sus primeras apariciones se le veía como un delantero únicamente de referencia; sin embargo, ha ido evolucionando y ahora posee una gran asociación con sus compañeros de segunda línea. Una buena muestra de esto se ve reflejado en que, a pesar de que es el máximo goleador del Celta B, también es el máximo asistente del equipo (5 pases de gol).

Algo francamente curioso. Y es que su aparencia de delantero-ariete (sus casi 190 centímetros conllevan este prejuicio) se esfuma en cuanto recibe un balón. Ha logrado mejorar tanto sus controles como su condición técnica, algo que le ha permitido ser un gran recurso en la zona de ataque.

Posee un disparo durísimo, una buena definición y es bastante ágil. Sin embargo, sus características se pueden reducir a tres: trabajo, gol y regularidad. Es un delantero que no suele pasar por unas rachas negativas de cara a puerta, que lo deja todo en el campo y que en condiciones normales te puede asegurar diez goles por temporada.

Muchos se preguntaron el año pasado tras su gran final de temporada acerca de la posibilidad de que Borja tuviese alguna oportunidad en el primer equipo. Es muy joven -en Enero cumple 22 años- y cada día se encuentra mejor en Vigo y en el Celta. La competencia arriba es feroz, pero a base de goles y sacrificio esa barrera se puede ver dinamitada. El tiempo dirá.


Publicado por Berto Carballo