La temporada del Celta B, capacidad de reacción y aprendizaje

17 de junio de 2018
El Celta B vivió una gran temporada de aprendizaje a las órdenes de Rubén Albés
El pasado fin de semana, el Celta B despidió la temporada con derrota ante el FC Cartagena en la vuelta de la segunda eliminatoria de la promoción de ascenso a Segunda División. El conjunto murciano venció por la mínima ante el filial, que no logró anotar y hacer valer el 0-0 cosechado en el encuentro de ida.

A pesar de este desenlace, el Celta B finalizó una temporada sensacional, que aunque no fue la mejor en cuanto a números, sí lo fue por la capacidad de reacción y aprendizaje durante la misma. El segundo equipo céltico cosechó 63 puntos durante el campeonato regular, finalizando en cuarta posición, superado por Rayo Majadahonda, Fabril y Fuenlabrada.

El listón estaba muy alto para el Celta B, pues la temporada 2016/17 había batido todos los récords posibles en cuanto a números y puntuación. Sin embargo, la llegada de Rubén Albés al banquillo celeste sirvió para que en el arranque de la temporada no se notaran prácticamente los numerosos cambios en la plantilla y el equipo continuó rindiendo al mejor nivel.

El técnico vigués contó para su nuevo proyecto con una plantilla bastante renovada, con varias bajas muy importantes y las incorporaciones de Dennis Eckert, Víctor Pastrana, Dani Sotres, Rai Marchán, Jero Lario, Tià Sastre, Álex Serrano, Pol Roigé y Din Alomerovic. Juan Ros regresaba tras cesión y Dejan Drazic bajaba del primer equipo para ser una pieza importante. Además, desde el Juvenil A subieron Alberto Solís, Aarón Rey, Iago MartínezRiki Mangana y Diego Pampín, estos dos últimos todavía en edad juvenil.

Las buenas sensaciones durante la pretemporada se tradujeron en un gran arranque de temporada, ya que los celestes no perdieron hasta la jornada 9 ante el CF Fuenlabrada y como locales ante el Real Madrid Castilla en el mes de noviembre. A partir de ahí comenzó un gran bache del Celta B 2017/18 que duró casi cuatro meses, pues desde ese día solamente ganó dos encuentros de Liga (Ponferradina y Navalcarnero), hasta que el 18 de febrero se impuso al Cerceda.

Una crisis de resultados marcada por bajas importantes por lesión, que se sumaba a pequeños fallos en partidos que se perdían por la mínima y la pelota no quería entrar. Pero el mes de febrero sirvió para cambiar la dinámica y, aunque con alguna que otra derrota por medio, el Celta B logró sobreponerse a toda esa mala racha para culminar un final de Liga sensacional al que llegó muy fuerte y con las mejores sensaciones.

Tras la espectacular remontada de posiciones, el Celta B afrontaba con ilusión la promoción de ascenso a Segunda División. El Marbella FC era el primer rival de los celestes en la primera eliminatoria, antes del enfrentamiento ante el FC Cartagena en el que se terminaron las aspiraciones de ascenso.

El amargo final de Liga no quita que la temporada del filial haya sido muy positiva, pues el Celta B logró lo más importante: ser un equipo que, a pesar de la mala dinámica, estuvo más unido que nunca y dio la vuelta a algo que parecía sumamente difícil para entrar en el play-off.

Consulta todas las crónicas de esta temporada del Celta B:

1ª eliminatoria (vuelta): Marbella FC - CELTA B (2-0)
2ª eliminatoria (ida): CELTA B - FC Cartagena (0-0)
2ª eliminatoria (vuelta): FC Cartagena - CELTA B (1-0)


Publicado por Edgar Garrido